La Comarca Alto Gállego ha colaborado en la publicación del libro ‘Línea P. Los bunkers del Pirineo’, del arquitecto, fotógrafo e investigador Iñaki Bergera. Esta obra, editada por La Fábrica —la editorial de fotografía más prestigiosa de España— supone un hito en la documentación visual y arquitectónica de uno de los patrimonios menos conocidos pero más extensos del Pirineo: la Línea P.
La edición del volumen ha contado con la financiación de diferentes entidades, entre ellas la Comarca Alto Gállego, la Reserva de la Biosfera Ordesa-Viñamala, el Colegio Oficial de Arquitectos de Aragón y el grupo de investigación de la Universidad de Zaragoza. Para Bergera, este apoyo ha sido fundamental: “Tengo que agradecer de manera especial a la Comarca de Alto Gállego su colaboración en la financiación. Gracias a su ayuda y a la del resto de entidades hemos podido asumir los costes de publicación y lograr que el libro vea la luz en una editorial como La Fábrica, lo que garantiza una difusión nacional e internacional mucho mayor”, afirma.
El libro acompaña a la exposición organizada por la Diputación Provincial de Huesca, pero desde su concepción se trató de una obra autónoma. “Aunque está ligado a la exposición, no queríamos que funcionara como un simple catálogo. Las exposiciones son temporales, pero lo que perdura en el tiempo es el libro. Desde el principio quisimos darle entidad propia, con textos que contextualizan y reflexionan sobre el proyecto desde distintos puntos de vista”, explica.
La publicación incluye textos de cuatro especialistas: el propio Bergera aborda la arquitectura; Ramón Esparza, la fotografía; Ascensión Hernández, el valor patrimonial; y José Manuel Clúa, pionero en Aragón en la investigación y divulgación sobre los bunkers.
Un trabajo de dos años siguiendo el rastro de la Línea P
La investigación de campo se desarrolló durante dos años, recorriendo cientos de localizaciones. Muchos de los bunkers fueron fáciles de identificar, pero otros se ocultaban bajo la vegetación o quedaban parcialmente integrados en el terreno. “Hubo bunkers que me costó muchísimo encontrar”, recuerda el autor. “Algunos estaban completamente disimulados en zonas boscosas. En alguna ocasión tuve que volver varias veces hasta que, de repente, una pista mínima te hace decir: ‘¿Y si es esto?’. Fue casi como buscar setas o como quien sale a cazar, una aventura que viví solo, con amigos o incluso con mis hijos”.
El territorio elegido como caso de estudio fue la Comarca Alto Gállego, por la abundancia y variedad tipológica de bunkers que conserva. Según Bergera, este territorio permite explicar lo que ocurre en el resto del Pirineo. “Aquí existe todo lo que existe en el resto de la cordillera. Documentar el Alto Gállego es como documentar, en pequeño, todo el sistema defensivo. Cambian los relieves, pero las tipologías y los patrones son comunes”, apunta.
Arquitectura, paisaje y mirada: el corazón del libro
El volumen se estructura en cuatro apartados —tipologías, paisajes, espacios y miradas— que reflejan las líneas de investigación del autor.
- Tipologías: describe las nueve categorías constructivas de bunkers, desde los destinados a armamento hasta los abrigos de personal o los observatorios.
- Paisajes: analiza la relación entre estas piezas y su entorno. “Los bunkers jalonan el territorio como si fueran una acupuntura en el paisaje. Algunos se ven a simple vista, pero muchos otros solo aparecen cuando los buscas de verdad”, explica Bergera.
- Espacios: invita a adentrarse en el interior. “Cuando traspasas un muro de hormigón de un metro y entras en un espacio de apenas cinco metros cuadrados, te encuentras con algo casi sagrado. La luz que entra por la tronera transforma ese lugar”.
- Miradas: plantea el búnker como máquina óptica. “Para mí son cámaras fotográficas incrustadas en el paisaje. Fotografiar los bunkers es también fotografiar su manera de mirar”.
Un legado cuantitativo y cualitativo
En el conjunto del Pirineo se conservan cerca de 5.000 bunkers, una cifra que el autor destaca como parte esencial de la dimensión del proyecto. “Quería que en la exposición se sintiera esa magnitud. Por eso incluimos una vitrina con todas las fotografías realizadas: para mostrar la monumentalidad y la ambición del trabajo”, comenta.
Las copias de la exposición, realizadas en papel de conservación y con gran calidad técnica, permiten reproducir imágenes de gran formato. Todas han sido tomadas con trípode, algo que Bergera subraya como clave para su nitidez y precisión.
El libro se ha publicado en español e inglés con el objetivo de llegar a un público amplio más allá del ámbito pirenaico. “Ya hay interés desde Francia y estoy en contacto con colegas de Alemania y otros países. Estoy seguro de que el libro tendrá eco más allá de nuestras fronteras”, asegura el autor.
La obra puede adquirirse en la web de la editorial La Fábrica, así como próximamente en librerías de todo el país y en puntos de venta del propio valle.
La Comarca Alto Gállego, comprometida con su patrimonio
Con esta colaboración, la Comarca Alto Gállego refuerza su apuesta por el estudio, divulgación y puesta en valor del patrimonio cultural y paisajístico del territorio, facilitando proyectos que permiten comprender y difundir elementos significativos de su historia reciente.
Rocío Arnal, consejera de Cultura señala que “ha sido un placer poder colaborar con Iñaki en este magnífico libro”. Lo que más le ha gustado y le ha llamado mucho la atención “es que aparte de mostrarnos y enseñarnos la belleza del Valle de Tena, tenemos ese contraste que se plasma en las fotografías de la fuerza que tiene el valle. La fuerza que tiene el valle con los búnkeres y esa dureza”. El libro se distribuirá por las bibliotecas y puntos de lectura de la Comarca Alto Gállego.